La India, el 2o país más poblado del mundo después de China, fue cuna de cuatro de las religiones más importantes del mundo: hinduismo, budismo, jainismo y sijismo. Otras religiones como el zoroastrismo, el judaísmo, el cristianismo y el islam llegaron durante el I milenio.
Su religión predominante es el hinduismo – el hinduismo también predomina en Nepal, la isla africana Mauricio y la isla indonesia de Bali-. Más de 800 millones de indios son hinduistas, superando el 80% de su población.
El hinduismo es la 3a religión más extendida en el mundo tras el cristianismo y el islamismo. Se considera que es la tradición religiosa más antigua. No posee fundador, ya que no es una religión sino varias religiones diferentes. No cuenta, por tanto, con un dogma único. Sería el resultado de la combinación de diversas creencias procedentes de pueblos de diferentes regiones. De hecho, coexisten en su seno ideologías politeístas y monoteístas. Pero, de manera general, todas ellas creen que detrás del universo visible (Maia)-al que atribuyen ciclos sucesivos de creación y destrucción- está el principio que sostiene el universo: Brahman. Aunque Brahman – su dios- es único, cada persona puede representarlo de una forma diferente y ponerle nombres bien distintos, de ahí las diversas ramas del hinduismo.
Existen prácticas que todos respetan como reverenciar a los brahmanes (sacerdotes) y a las vacas, a las que consideran una madre, ya que se les extrae leche (la fuerza), que es además la base de la cocina india.
La no violencia es uno de los principios básicos del hinduismo. El concepto de Karma indica que la violencia ejercida por una persona le será devuelta.
Una religión bella, ¿verdad?
Sin embargo, a pesar de sus preceptos pacifistas definitorios, la India es uno de los nueve países nucleares, no signatario del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares.
Si bien es cierto que la proliferación de armas nucleares en India está vinculada claramente con sus políticos y no con el hinduismo, en muchas ocasiones se ha utilizado la religión para justificar ciertas acciones militares en base a creencias religiosas. Por ejemplo, en 1974 el gobierno hizo detonar en el desierto de Thar la primera bomba atómica india y el nombre con la que el propio gobierno la bautizó no fue otro que “Buda sonriente”.
Gandhi, que luchó por instaurar el hinduismo como religión nacional, pero también apoyaba la aceptación y la tolerancia de otras religiones en la India fue asesinado precisamente por un fundamentalista hinduista…