El diario de Miguelito apoya el autismo

Capítulo 1

Las respuestas se dividen

Una tarde llegué a mi voluntariado bajo tremenda lluvia y viento. Cuando entré había un chico en el piso. Más tarde me di cuenta de que era el chico que limpiaba los gabinetes del centro infantil; la había pasado mal con un fuerte dolor de espalda, andaba triste porque su visa caducada y tenía que regresar a Colombia, cosa que todos dejó triste. Él es un buen chico, muy conversador y animado, siempre nos contaba que su aldea en Colombia no es segura y que le gustaba estar aquí. En una de las reuniones él dijo que cinco años atrás fue voluntario en la jungla ubicada en la ciudad francesa de Calais, donde todas las noches, cientos de emigrantes intentaban esquivar las medidas de seguridad y atravesar el Canal de la Mancha. Aún recuerdo el día que él entró al centro, el chico tenía muchos tiques nerviosos, pero le quedaban bien, le daban estilo, se rascaba bastante la nariz hasta por fin estornudar. La semana anterior otra chica voluntaria me había contado que él era magnífico con los autistas, había inventado el juego de las sillas y era un juego motivador para la gente con autismo porque pasaban de tres a cuatro horas tranquilos, habían mejorado bastante, y Alexis sobre todo ya conseguía mantener su mirada en vez de desviarla para un sitio vacío. En casa estaban contentos y todo esto era el resultado, el fruto de la pasión de este chico colombiano que en seis meses nos había conquistado a todos.

 

Capítulo 2

Alexis

Alexis es una niña japonesa de 5 años y con padres profesionales muy ocupados, ambos ingenieros de tecnologías de información. Han vivido en la negación del problema de Alexis que se muestra muy inquieta siempre en las actividades del colegio. Hay muchos momentos que sus ojos se fijan horas interminables en la pizarra y solo cuando el chico colombiano puede realizar actividades de arte con ella es que se notó una flexible y alegría sentida, que llena de vida al juego de la silla. El chico colombiano pone un dibujo de la familia en la pizarra y ella los va dibujando y completando con sus colores cuando ella se pone ansiosa, le es dada la alternativa de sentar en la silla y a lo que ella acompaña con la música de sus pies, mientras mantiene la tiza en la mano durante treinta minutos.

 

Capítulo 3

Los voluntarios

Por muchas razones ver el chino en el suelo angustiado y con muchos dolores nos deja a todos muy preocupados y sin poder hacer nada mientras la coordinadora llamó a los paramédicos cada uno de los voluntarios del centro intenta hacer lo mejor que puede para acomodar a nuestro amigo voluntario, tentamos colocar una almohada debajo de su cabeza para proporcionar algún conforto, le pasamos una toalla por la frente para secar el sudor. Nos miramos varias veces y en cada mirada había un pedido que el chico VIVA.

En eso los paramédicos llegan y diagnostican que tuvo una trombosis leve. El paramédico más joven se vira hacia los voluntarios y dice. Él se va a poner bien pueden regresar a su local de trabajo. Nosotros ya sabemos qué hacer. Así lo hicimos, cada uno fue para su puesto de trabajo y una situación parece provocar un drama en la sala de los cinco años. Alexis, grita sin parar porque hoy su técnico no está. Corre por todo el pasillo. Yo le había comunicado a mi superior jefe en días anteriores un evento parecido. Alexis es una niña especial que necesita de muchos aliados.

Hoy termina el día muy triste deprimente. Muchas cosas se quedan sin resolver, otras continúan sueltas sin solucionarse y la pregunta en el gabinete pedagógico se hace absoluta.

  • Me gustaría conocer un sitio donde no existan muchos juguetes como, Consolas de video Juegos, Tables, Celulares, Computadores, que me sorprendan con cartones, marcadores, crayones, libros de cuentos, para que los que los niños puedan usar la imaginación y VOLAR.

 

 

 

 

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