NOCHE DE GOSPEL EN EL BERLIN CAFÉ

Qué noche la del otro día, en ese entrañable, pequeño e intimista local, que es el Berlín Café. Al subir sus escaleras de mármol, resquebrajado, pero auténtico y lleno de historia, no pude por menos que recordar con nostalgia el reciente cerrojazo del café comercial. No había estado nunca antes en este lugar, de lo que me arrepiento mucho. Yo era más visitante de ese vecino univitelino de portal con escaleras descendientes y olor a mojito. He tenido que serenar mi ánimo, para cambiar los ritmos brasileños del OBA- OBA, por la escucha más prudente, aunque no exenta de ritmo, de la sala de arriba de este café, que la “pijería” actual seguramente tacha de vintage. Aunque para mí, me gusta más el término de sobreviviente. No se puede lograr ese ambiente decorativo, en un local nuevo, al que se le compran muebles viejos de diferente procedencia, en realidad no deja de ser más que una mera imitación, carente de alma. Sin embargo en el Berlín Café, sus paredes y los rojos terciopelos de los asientos están cargados del desgaste sufrido por los movimientos más o menos acompasados de sus clientes a lo largo de muchas jornadas. Una pequeña barra sirve de contrapunto al escenario presidido por un piano de cola y con un equipo de música y altavoces,  modesto pero suficiente para conseguir  un sonido  de  máxima calidad en un local de esas dimensiones. Las luces moradas y azuladas que se proyectaban sobre el techo escalonado de escayola, daban al local un  aspecto intimista y muy acogedor donde se  iba reuniendo un público variopinto, pero unido por un buen rollo y con  ganas de ver una  actuación de esas que superan un examen de corta distancia. Todo ello, junto a la amabilidad del servicio, parecía querer llevarnos hacia una tormenta perfecta de música en directo.

Por fin aparecieron ellas, eran cuatro chicas blancas, que los dioses habían premiado con unas excepcionales voces negras, embutidas en unos trajes ceñidos que resaltaban sus  movimientos absolutamente acompasados al ritmo de la música, que se esparcía por todo el local, hasta penetrar en los oídos y piel de los asistentes. El público resultó contagiado e inmerso en la música reinante, a partir de una selección de los mejores temas de Soul, Gospel  y Rhythm and Blues. Se versionaron temas de artistas  como: Stevie Wonder, Alicia Keys, Joss Stone, Whitney Houston o Jamiroquai. Este cuarteto de ángeles con voces endemoniadas, forman un  conjunto denominado  “Spin Gospel” .En esa noche de sábado, fueron capaces de trasportarnos, con sus portentosas voces y sensacional ritmo, a cualquier garito de película ubicado en Nueva Orleans, con solo cerrar los ojos.

La coordinación de voces era magnífica, tres de las cuales podían tacharse de excepcionales, especialmente cuando tomaban el protagonismo de alguno de los temas, mientras el resto acompañaba con giros y variaciones creando una corte de sonidos, capaz de resaltar a la protagonista. Pero se trata de un cuarteto, y solo he hablado de tres voces, ¿Qué ocurría con la cuarta voz? La respuesta es bastante sencilla, sí estas tres voces eran bellas, potentes y excepcionales; la cuarta voz solo puedo tildarla de “estratosférica” nunca he escuchado algo así, al menos a tan corta distancia. Debo confesar, que en alguna de sus intervenciones consiguió ponerme “la piel de gallina” e incluso alguna lagrima furtiva se escapó de forma no programada. En fin una noche inolvidable, que me hace reflexionar sobre como lo bello, lo excepcional, no siempre es lo más caro, ni lo más alejado. A veces hay lugares como la otra noche en el Berlín Café, en los que los momentos efímeros de felicidad pueden ser atrapados.

Muchas gracias a las componentes de Spin Gospel

María López, Milena Brody, Penélope Sócola y Lady Pepper.

Por unos momentos tan formidables.

JOSÉ SANTOS CARRILLO

critica_nochedegospel

Compartir esto
  • Poesía REVISTA nº XXIII

    Herencia

    Herencia (Por Charlientius)   Eso de querer llegar a algo… Eso de creerse capaz… Eso de querer ser tú, todo se ...
  • Poesía REVISTA nº XXIII

    Compras

    Hoy no vamos de compras. La proclama va de plaza en plaza, de heraldo a heraldo, de mar a mar. Tantos ...
  • Poesía REVISTA nº XXIII

    El crespón del mar.

    Combaten las olas en celo lejanas, ajenas al rumbo, aullándose en sal al lucero, derramando espuma y acero. En garbo modo ...
  • Poesía REVISTA nº XXIII

    La chica del paraguas transparente

    Aún recuerdo cuando te conocí. Yo corría contra la lluvia, con prisa, empapado. Ajeno a todos. Nadie me importaba. Y a ...
  • Poesía REVISTA nº XXIII

    Poema «Instantes»

    Era un momento como cualquier otro. Brillaba el mismo sol de siempre, el ruido de los coches sonaba de fondo, también ...
  • Poesía REVISTA nº XXIII

    Pensares

    ¡Cuando ella ya no está !….Sin dudas..mi cuerpo se desvanece, extraña su ausencia…¡arde mi piel sin sus caricias !…late mi triste ...
Cargar más publicaciones relacionadas
Cargar más publicaciones de José Santos Carrillo
Cargar más en Pensamiento

Dejar una respuesta

Tu correo electrónico no será publicado. Los campos obligatorios están marcados *

Puede interesarte...

LA CANCION DEL COLA-CAO Y LAS LEONAS DEL CONGRESO.

  Sé que este escrito probablemente puede generar ...

Buscador

Ediciones de Revistas