Mundo de Cristina (1948)

Este cuadro nos recrea un ambiente un tanto inquietante, por una parte se nos muestra un desolado paraje, por otra una joven postrada en el suelo que contempla a lo lejos una granja, aparentemente inalcanzable para ella. La verdad es que la casa del fondo produce un cierto desasosiego, porque recuerda al siniestro motel de Norman Bates. Con estos elementos el artista ha pretendido que recapacitemos en la soledad del ser humano, lo desamparados que nos sentimos muchas veces a lo largo de la vida.

Pero, ¿quién era Cristina? Y, quizás lo más importante, ¿cuál era su mundo? La joven que aparece representada se llamaba Cristina Olson y era vecina de Wyeth. En más de una ocasión el pintor, a través de su ventana, la vio arrastrase por el suelo y eso debió d conmoverle. La joven sufría una enfermedad que la impedía caminar con normalidad, probablemente tenía una neuropatía hereditaria degenerativa (enfermedad de Charcot-Marie-Tooth). Esta patología la provocaba una pérdida del

tejido muscular y de la sensación táctil de miembros superiores e inferiores, de ahí que tuviera que verse obligada a reptar por el suelo.

Es verdaderamente asombrosa la forma que tiene el artista de representar la granja, inalcanzable para la chica, así como la atrofia de la musculatura de los brazos, que se observan en los enfermos con fase avanzada de la enfermedad.

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