El cielo nunca se atrasa

El cielo nunca se atrasa

dónde aprendió a verse con tantos rayos de luna deshabitada,
es posible que siga de esa manera, sin saber cómo alejarse,
quizás un incidente en un solo hoy entre tantos meses y años.

es posible que sea una piedra en el zapato que atenta
contra el dedo gordo del pie derecho o el frío del invierno
que agrede los dedos dejándolos congelados.

una vez más, el día está gris, pero no hay tormenta.

El agua aún es espejo, hoy trae piedras de río con cara de dulce.
Si las prueba el cuerpo se desinfla, las agujas mueren.
sólo usted mueve la alegría a la tristeza,
elige ropa vieja para vestirse como si fuera a un entierro,
coloca un error al aire como un árbol que luce en la montaña,
no sabiendo que para nadie es un distante.
Sienta, el vacío muere cuando queda abarrotado
con miles de fragmentos de caricias.

Es desde su médula que sale algo, algo.
dónde aprendió a verse con tantos rayos de luna deshabitada.

Bastó su nombre, limpio el recuerdo escondido debajo de la cama.
La profecía del madero se cumple:
El cielo, cuando se lo espera, nunca llega atrasado.

Compartir esto
  • Poesía Revista nª XXII

    Tambores

    Lejanos escuchamos los tambores que anuncian la catarsis. A hombros de gigantes transportados, a trancos sobrehumanos avanzan, avanzan contra el mundo. ...
  • Poesía Revista nª XXII

    La corza

      No sé si sabes que cuando erré la suma, saltó una corza en la ladera, nublando mi mirada para siempre. ...
  • Poesía Revista nª XXII

    Suicidas

    Como cuando sólo volaban los suicidas pero tus ojos eran alas incrustadas en mi espalda con un batido de plumas que ...
  • I Concurso Literario Poesía Revista nª XXII

    Terapias

    En el impasse menudo de tu risa donde el aleteo de tus ojos hiere de muerte al llanto. El hálito de ...
  • Poesía Revista nª XXII

    UNBIRTHDAY

    Al otro lado, las letras de mi tatuaje se mezclan y diluyen y forman un verso tuyo. Al otro lado, el ...
  • Poesía Revista nª XXII

    La maquina

    Como seguir ahogando los tropiezos inevitables del cada día. Siempre es mejor nunca hablar de ellos, Algunas veces solo vemos el ...
Cargar más publicaciones relacionadas
Cargar más publicaciones de Eduardo Escalante Gomez
  • Poesía Revista nª XXII

    Tambores

    Lejanos escuchamos los tambores que anuncian la catarsis. A hombros de gigantes transportados, a trancos sobrehumanos avanzan, avanzan contra el mundo. ...
  • Poesía Revista nª XXII

    La corza

      No sé si sabes que cuando erré la suma, saltó una corza en la ladera, nublando mi mirada para siempre. ...
  • Poesía Revista nª XXII

    Suicidas

    Como cuando sólo volaban los suicidas pero tus ojos eran alas incrustadas en mi espalda con un batido de plumas que ...
  • I Concurso Literario Poesía Revista nª XXII

    Terapias

    En el impasse menudo de tu risa donde el aleteo de tus ojos hiere de muerte al llanto. El hálito de ...
  • Poesía Revista nª XXII

    UNBIRTHDAY

    Al otro lado, las letras de mi tatuaje se mezclan y diluyen y forman un verso tuyo. Al otro lado, el ...
  • Poesía Revista nª XXII

    La maquina

    Como seguir ahogando los tropiezos inevitables del cada día. Siempre es mejor nunca hablar de ellos, Algunas veces solo vemos el ...
Cargar más en Poesía

2 Comentarios


  1. Alicia Mendez

    25 octubre, 2016 a las 3:11 am

    El poema «El cielo nunca se atrasa»es hermoso,muestra que cuando menos lo esperamos llega una mano que nos acoge y nos levanta. Felicitaciones.

    Contestar

  2. Imagen de perfil de Eduardo Escalante Gomez

    Eduardo Escalante Gomez

    7 noviembre, 2016 a las 11:52 pm

    El II concurso: ¿es solamente para miembros de vuestra universidad?

    Gracias

    Saludos cordiales

    Contestar

Dejar una respuesta a Eduardo Escalante Gomez Cancelar respuesta

Tu correo electrónico no será publicado. Los campos obligatorios están marcados *

Puede interesarte...

En tierra firme

Descolgando átomos de Tierra fértil con una nueva geometría ...

Buscador

Ediciones de Revistas