En honda llanura
yo me encuentro
cuando en tus
ojos
mi querer no perdura,
mas que poder daría
yo
que en tu mirada viera
ternura y no esa triste
encarcelación en la que sólo
veo amargura. Sacadme de
esta prisión
en la que el amor en mi
conjura, Él es en mí verdugo
y a la par cordura.
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