Hace tiempo que te observo, que te anhelo.
Me hallo entre las sombras que arrojan tu luz.
Divisándote calle abajo, flotando,
Mírame amor, como solo sabes tú.
Tierno corazón posees tú que avanzas
Sin temor, a reconciliar dos hermanos
Longevamente en disputa por colores
Unos colores que separan ideas.
Solo tú entiendes el color que nos une.
La bella hermandad que tan pronto olvidamos
Yo afilando el puñal, otros el cuchillo
Tú esperando cual bálsamo que nutre.
Perdónanos, por no estar a tu altura .
Pues si soy sincero, fácil nunca fue.
Pues los aferes de la polis me nublan,
Dios tenga piedad de un joven Montesquieu.
Compartir esto