Lo busco lejos de aquí
viejo sueño, frío rostro
He hecho pública la libertad,
la expiación del bárbaro, del villano,
definitivamente intangible,
sencillamente inocuo
Pido perdón por el pensamiento callado,
por la palabra escrita no revelada,
por lo que surgió, errante en un principio
y en un momento desciende con calmado pulso
Las miradas provienen ahogadas por la vergüenza,
cazadas por el suave sueño de la muchedumbre enojada
La agonía se levanta con ansiedad
resucita como antorchas y cañones,
a su manera, llamativos,
como reloj oculto entre el humo,
late, se acerca, crece fuerte.
Rescato con pluma miles de años que resuenan generosamente,
que reclaman lo prodigioso,
el aire y la inquietud.
Es ahora y siempre, para nosotros, luces o sombras,
si el capricho muere, rápido, confuso,
o con los ojos abiertos me pierdo a mí mismo en la batalla,
bueno, imperfecto, satisfecho