Quiero dejar mi huella… en tu huella,
y mis pasos con tus pasos.
Y competir con antiguas emociones,
tan solemnes.
Ser nueva esencia en tu presencia,
incorporando exigencias,
condiciones.
Y huyendo de la nada eterna,
vacuo espacio que me anula,
sentir… llorar existencias,
que me abruman.
En el tiempo y tras el tiempo.
Pérfido reloj celoso de su oficio,
testigo impenitente y cómplice de falsedades,
odioso compañero de caminos obligados,
hipócrita censor de realidades.
Pero tú existes,
y redimes y acompañas.
Compañera de viajes y de vuelos,
antítesis del tiempo,
que para eso naciste,
profunda y alegre devoción de mis anhelos
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