POEMA I ...
Combaten las olas en celo lejanas, ajenas al rumbo, aullándose en sal al lucero, derramando espuma y acero. En garbo modo confabulan bajo el crespón de la gris bruma la pleamar y su luna.
No sé si sabes que cuando erré la suma, saltó una corza en la ladera, nublando mi mirada para siempre. Que los pétalos exactos, hervidos en las ollas del delirio, cubrían las ventanas infinitas de los bosques de ...
despertarme un día y olvidar quién fui quién soy eso haces tú, pero al revés cuando ves solo tus propias pupilas y olvidas que ha salido el sol el fresco que hacía en la habitación olvidas las miradas, los pasos ...