Lunas, tantas,
legión suspendida copiando nocturnos,
sentidos anhelos mediando la luna.
Perseguidas,
ésas,
las lunas emblema de seres solitarios
que trazan orbitales labrando homocentrismos
-sus almas como ejes-
y ruegan por cosecha extraños giralunas.
Y luna, también la nuestra, la que inventamos,
Lunas, tantas,
legión suspendida copiando nocturnos,
sentidos anhelos mediando la luna.
Perseguidas,
ésas,
las lunas emblema de seres solitarios que trazan orbitales labrando homocentrismos
-sus almas como ejes-
y ruegan por cosecha extraños giralunas.
Y luna, también la nuestra,
la que inventamos,
eclipse de ajenos ausenta su faro,
plena en nosotros
-perfiles que piden cuerpos-,
concéntricos de su influencia la luz los pintara: ella…
A veces una.
Ésta, con sus ciclos,
pudor menguante carne fase creciente,
que grana los tejidos y expande los moluscos que marcan con su baba sensuales libaciones… Ésta,
también es luna,
ésta, también es nuestra.
Otras, adentro.
Pechos latiendo lunas
que habitan desencuentros y doblan la distancia,
terribles, cambian su lunar por mi latir.
Y celan esperanzas las lunas como zares,
crepitan sus mareas por cuerpos expectantes: tu cama la corriente
mi esperma en retirada. Constantes, crueles, las lunas dictadura.
Las ganas en desidia
las lunas todavía.
Otras…
Las lunas, tantas.
Las lunas, todas.