Bohemia
A la luz ebria de mi copa
espumea fino champán,
la noche de bohemia arroba
las galas del palacio real.
Decoran románticas flores
dos torres hecha de mármol,
donde cisnes de alabastro
acéchanme con sus candores.
La agonía del violonchelo
armoniza la dulzura
de las muchachas del cortejo
que embriagan con su hermosura.
Divago entre cortesanas
seduciendo con poesías,
cual si fuesen ambrosía
son los versos que las encantan.
Mas yo busco el alma de mi amor,
cuya inocencia temprana
pueda oprimir mi alma con fervor
al besar sus labios granas.
Busco la rosa blanca y fresca
que va abriendo la corola,
y en níveo ensueño sonrosa
la ingenuidad de su belleza.
Ebrio de luces y vagancias
hallé mi rosa ferviente,
y tiene mi amor su fragancia
y la pasión floreciente.
Mi alma bohemia y ardorosa
muerde su boca sedienta,
y su perfume que tienta
su forma esbelta y seductora.
La flor de lis tiene mi niña,
y el talle hecha de aurora;
deseosa, dulce miel destila
de su boca temblorosa.
Ingenua aún de mi pasión,
la distraigo hacia el jardín.
La troncho una rosa carmín:
sangre pura de mi corazón.
Aspiro suave su belleza,
ella imita con vagancia,
devoto a su amor y pureza,
manifiéstole mis ansias.
Y en un furor entumecido
sus labios ardió en mi boca,
mas que ingenuidad más loca
devoró mi alma enloquecido.
La deshojé como a una rosa:
desnuda es una rosa blanca…
y son los senos dos lunas rosas,
que alborozan de exuberancia…
Chupamos la flor de la apetencia:
la boca de encarnado lirio
sangra perfume en su delirio
voraz borboteando de opulencia.
Con fruición en los senos bebo miel
gozando su fatal aroma,
y en la unción se inflaman dos moscatel
cuajando la pasión fogosa.
La inacabable embriaguez enflora
las pomas del amor virgíneas
y ávida, la carne fulmínea
resplandece de su altar la gloria.
La efusión que de la carne surge,
rebosa, y su vientre intacta
es una ánfora de agua dulce
y Amor es una fuente láctea.
Psique recibe el primer beso
Está Psique, la dorada princesa tierna
y afable bajo la espesura
que da el álamo de su fronda espesa
do espera a su amor en febril ternura.
Envuelto el cuerpo en diáfano manto
ve a Cupido llegar con dulzura,
Cupido alegre acercase en tanto
para besar su boca prematura.
Está Psique con premura
ardiendo por un beso,
la virginal boca apura
delirar de embeleso.
Cupido quítale el manto
para embriagar sus ganas,
como dos rosas blancas
los senos brotó de encanto.
Psique se sonroja, y temblorosa
por beber la pasión por vez primera
ansía gustar la ferviente rosa
que el amor en su sacramento encierra.
Tienta Cupido su virginal busto,
que extasía por beber su hermosura,
con casto cuerpo, efebo y robusto
su pasión embiste por su figura.
Destrenza su cabellera
y de oro la cascada
las hebras de la melena
al mármol de la espalda.
Y abrió los labios de temor
con la pasión que emana
la boca de manzana
al chupar el beso de amor.
La Elfa
(Mitología Nórdica)
En el bosque, entre las grutas
allá en la verde aspereza
de lianas y ramas hirsutas
se halla escondida una Elfa.
La ondosa frescura del risco,
que en tórrido zumo rebosa,
exprime las frutas en mixto
con los perfumes de las rosas.
Ingenua jugando entre flores,
con gracia se empapa de mieles,
¡Qué dulzura entre los resoles
y entumecida de claveles!
Embelesada de espesura,
se esponja del frescor del río,
¡Qué naturaleza más pura
de un panal de floral hervido!
De los trébol que da en los prados,
se enternece con unos gnomos
que traviesos cruzan en bando
encantando todo su entorno.
Juguetona baja al retamar
que embellece en dorado manto,
consume en el rezo su beldad
dando a la flor místico canto.