El Hambre por la Vida.

El Hambre por la Vida.

Una tarde en el interior de la Habana el sol era muy abrumador .Cristina había enrojecido de la cintura para abajo, el calor y la vida dura del campo le habían  arrebatado poco a poco sus piernas flexibles.Hacia algún tiempo que le costaba un poco caminar .Respiraba de alivio en el café de la vecina Rosa.Pensativa, comenzó a leer el periódico semanal pero no se pudo concentrar .La preocupación respecto a los últimos exámenes de enfermedad rara realizadas en el hospital Central no la dejan disfrutar de su habitual placer semanal, la lectura de la columna social.

Cogió más tarde el autobús que la condujo hasta la consulta final de su diagnóstico. El conductor se paró en plena avenida.Cristina sintió el pecho apretado de tanta angustia, comenzó a sentir sudores fríos y se paralizo hasta el dedo del pie, como si fuesen calambres de una mala posición.

Intentando quedarse distante de lo que desea escuchar, de repente escuchó la risa de tres niños parados en el semáforo, Ellos le fijaban la mirada y algo dentro de ella la llenó de sus recuerdos de infancia, de cuando corría con sus amigos y subía los árboles de casa de los abuelos .

Por fin el autobús avanzó en marcha lenta .El conductor avisa a todos los que vienen para el Hospital Central.

-Revisen que no dejen nada en los asientos, estamos muy cerca, diez minutos.

Cristina preparó su bolso con los documentos, miró el lado opuesto de su asiento , le habían dicho que el muelle lo habían preparado y las personas aprovechaban para pasear .Los árboles y la brisa del mar eran una delicia, el olor a tierra húmeda les llegaba hasta el autobús, que le avisa la parada sale con mucho cuidado y en un minuto todo cambió, el hospital le ha parecido muy oscuro y dije en tono melancólico:

-Mi madre, qué oscuridad, parece que voy para las catacumbas .Se niega a moverse del lugar. Entonces, un chico enfermero llego y le pidió que aprovechara la silla de ruedas y fue conducida hasta el médico. Sintió que al hospital, además de oscuro,le faltaban ventanas.La luz artificial le daba tristeza y a pesar de haber flores bonitas, el olor a éter también era muy fastidioso, le dijo ella al enfermero . EL le respondió con un suave toque en el hombro:

-Llegamos …que todo salga bien, mi señora, y se aleja pasando la puerta del pasillo central .

Cristina miró a su alrededor buscando encontrar algo agradable, pero nada pareció bueno en este espacio.En eso, fue atendida por la secretaria del doctor de la especialidad de ortopedia, que le dijo que lamentaba mucho hubiera hecho un largo viaje por gusto.

-Cristina, lo lamento mucho, pero el doctor ha tenido un contratiempo y hoy no puede venir…
No lo puedo creer, y estamos en Cuba donde la salud pública es el respecto a la integridad del hombre y dicen ser la vanguardia preventiva, y yo estoy hace tres años, esperando de estos resultados…! Es un abuso!

La enfermera se quedó sin palabras y después de una pausa corta le dijo

Le puedo ir a buscar un te cito y aprovechamos para garantir la próxima consulta .

!¿ Garantizar ?! -responde Cristina en tono muy molesto y acrecienta -A mis padres qué les puedo garantizar ..!Y háganos un favor, mande a limpiar esta sala que parece un espacio improvisado para tratar los desastres de un terrible tornado.

 

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